Cronass nació de una obsesión
Que la gente de una tienda dedique su tiempo a lo que de verdad importa. Y que la empresa sepa qué pasa para poder mejorar. Te cuento de dónde sale.
Nacho López
Fundador de Cronass y de Espacio Orgánico
El día se iba en lo que no importaba
Dirijo Espacio Orgánico, una empresa de alimentación ecológica con tiendas en Alcobendas y Majadahonda y un restaurante. Somos unas treinta y cinco personas.
Hace tiempo me di cuenta de algo que me quitaba el sueño: buena parte del día de mi equipo se iba en tareas que no aportaban nada. Ni al cliente, ni al producto, ni a ellos.
Repasar las fechas de caducidad con una libreta, sección por sección.Escribir a mano el descuento de cada producto a punto de caducar.Buscar en el grupo de WhatsApp si alguien había resuelto aquella incidencia.Cuadrar albaranes y facturas línea a línea, con la calculadora, a última hora.Preguntar tres veces lo mismo porque nadie sabía quién lo llevaba.
Nada de eso es el trabajo.
El trabajo es atender bien a quien entra por la puerta, cuidar el producto y que el lineal esté impecable. Lo otro era el peaje que pagábamos por no tener las herramientas adecuadas. Y lo pagaba la gente buena: la que tiene criterio y acaba copiando números de un papel a otro.
La segunda obsesión: saber qué pasa
Había otra cosa que me inquietaba igual. Sabía que tirábamos producto, pero no cuánto ni de qué sección. Sabía que algunas incidencias tardaban en resolverse, pero no cuántas ni por qué. Sabía que algún proveedor facturaba distinto de lo que traía, pero solo cuando alguien lo pillaba a tiempo.
Lo que no se mide no se puede mejorar. Y para medir, antes hay que apuntar. El problema es que, si apuntar cuesta, no se apunta: se deja para luego, y luego no llega nunca.
Por eso la regla de Cronass es que el dato se recoge mientras se hace el trabajo, desde el móvil, en dos toques. Los números salen solos, sin que nadie tenga que rellenar nada a final de mes.
De nuestras tiendas a la tuya
Así que empezamos a construir nuestras propias herramientas. Una para las incidencias, para dejar de perderlas en el grupo de WhatsApp. Otra para cuadrar los albaranes de fruta y verdura con sus facturas. Otra para las caducidades. Cada una nacía de un problema real, se probaba en la tienda al día siguiente y se corregía con lo que decía el equipo.
Funcionó. Y hablando con otras empresas vi que sus problemas eran los mismos: los mismos grupos de WhatsApp, las mismas libretas, las mismas tardes con los albaranes encima de la mesa.
De ahí sale Cronass: una sola app donde cada herramienta es una celda de un panal. Cada empresa enciende las celdas que necesita y todo su equipo entra con el mismo acceso. Si usa Odoo, se conecta. Si no, también funciona.
El panal no es casualidad. En una colmena nadie trabaja solo y cada celda tiene su función. Y el nombre lleva dos eses por «Nass», como me llama casi todo el mundo.
En qué creemos
Cronass no nace para ser enorme, sino para ser útil a empresas como la nuestra.
- Sencillo para quien está en la tienda
- Si hace falta un manual, está mal hecho. Se usa con el móvil, de pie, con una caja en la otra mano.
- Apuntar sin esfuerzo, medir sin pedirlo
- Los datos salen del trabajo de cada día, en el momento en que se hace. Nadie rellena informes a final de mes.
- Cada empresa, lo que necesita
- Cada módulo es una celda del panal. Enciendes las que te sirven y el resto no te estorba.
- Tus datos, tuyos y aparte
- Cada empresa tiene sus datos separados de las demás, en servidores de la Unión Europea.
- Sin humo
- Lo que funciona, funciona en una tienda de verdad. Lo que todavía no está listo dice «próximamente».
¿Te suena alguna de esas tareas?
Cuéntanos cómo trabajáis y te decimos si Cronass encaja. No hay teléfono ni email públicos: escribe por el cuestionario y te contesto yo.
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